el desarrollador descubre que era trabajador

· publicado originalmente en LinkedIn

el día del trabajador encuentra al desarrollador de software descubriendo que al final era trabajador.

durante dos décadas, el desarrollador vivió en un estatuto de excepción. no del todo capital, no del todo trabajo. participación accionaria, bonos de ingreso, aumentos del 30% por cambiar de empresa, comida gratis, semanas de cuatro días, contratos remotos a tarifa de manhattan desde cerro chato. un acuerdo tácito entre el sector y quien lo habitaba: hay escasez, tus condiciones son excepcionales, el mercado te necesita. ese acuerdo está terminando, y este 1° de mayo es probablemente el primero en que conviene mirar el sector con honestidad económica.

el ciclo no es solo corrección post-pandemia

los números de despidos en tecnología son conocidos: 165.000 en 2022, 263.000 en 2023, 153.000 en 2024. pero la interpretación que los acompaña suele ser cómoda: exceso de contratación durante la pandemia, ajuste necesario, el mercado vuelve a la normalidad. el primer trimestre de 2026 registró 52.050 anuncios de cortes en el sector tecnológico según challenger, gray & christmas, un 40% más que el mismo período de 2025 y el peor arranque de año desde 2023. eso no es normalización. es aceleración.

lo que cambia en este ciclo es la narrativa corporativa. en octubre de 2025, amazon anunció 14.000 cortes de personal corporativo. beth galetti, su vicepresidenta de personas, citó explícitamente "esta generación de inteligencia artificial" como factor reorganizador de la estructura de la empresa. andy jassy había escrito en un comunicado interno de junio de ese año que, a medida que amazon desplegara ia y agentes, necesitaría menos personas haciendo algunos de los trabajos que hoy existen. salesforce, por su parte, redujo su equipo de atención al cliente de 9.000 a 5.000 personas. marc benioff lo confirmó en septiembre de 2025 sin eufemismos: "necesito menos gente." atlassian eliminó 1.600 puestos en marzo de 2026, el 10% de su plantilla, con más de 900 cortes en investigación y desarrollo. su director ejecutivo mike cannon-brookes fue directo: "sería deshonesto pretender que la ia no cambia la combinación de competencias que necesitamos ni el número de roles requeridos en ciertas áreas."

el dato más revelador lo ofrece la misma firma challenger: desde 2023, las empresas han atribuido explícitamente a la inteligencia artificial casi 100.000 puestos eliminados en estados unidos. solo en marzo de 2026, la ia fue la primera causa citada de despidos en el sector tecnológico.

microsoft rompió un precedente de 51 años al lanzar su primer programa de retiro voluntario en abril de 2026, con aproximadamente 8.750 empleados elegibles. para ponerlo en perspectiva: microsoft no usó este instrumento durante la guerra de navegadores, ni cuando perdió el mercado de teléfonos inteligentes, ni durante ninguna de sus grandes reestructuraciones previas. la empresa reportó ingresos de 81.300 millones de dólares con un crecimiento interanual del 17% en el trimestre inmediatamente anterior. no es un programa de distress financiero. es una reasignación deliberada de capital humano.

hay un argumento que queda pendiente: la caída en ofertas laborales para desarrolladores comenzó antes del despliegue masivo de inteligencia artificial. según indeed hiring lab, las vacantes para desarrolladores de software cayeron más de un 36% desde el pico de 2022 hasta mediados de 2025, y casi la mitad de ese declive ocurrió antes del lanzamiento público de chatgpt. esto sugiere que el primer movimiento fue disciplina de costos post-pandemia, no sustitución tecnológica. el segundo movimiento, el actual, ocurre cuando la macro habría justificado una recuperación que nunca llegó, y la narrativa corporativa cambió a "reasignación hacia ia". ambas fuerzas son reales. separarlas importa para entender qué viene.

la escalera rota

hasta acá, el análisis es cíclico. lo que lo vuelve estructural es el segundo dato, el que importa más allá del ciclo: el modelo de aprendizaje colapsó.

en agosto de 2025, erik brynjolfsson, bharat chandar y ruyu chen del stanford digital economy lab publicaron "canaries in the coal mine? six facts about the recent employment effects of artificial intelligence", usando registros de nómina de adp con más de 25 millones de trabajadores. el hallazgo central: el empleo de desarrolladores de software de entre 22 y 25 años cayó casi un 20% desde el pico de fines de 2022. en el mismo período, el empleo de desarrolladores mayores de 35 años creció entre 6% y 12%. en las empresas que adoptaron inteligencia artificial, la contratación de perfiles sin experiencia en ocupaciones expuestas cayó un 13%.

un trabajo paralelo de hosseini y lichtinger, publicado en ssrn en agosto de 2025 con datos de 62 millones de trabajadores en 285.000 firmas estadounidenses, llega a conclusiones convergentes: tras la adopción de ia generativa, el empleo de perfiles sin experiencia cae entre 7% y 12% en las empresas adoptantes frente a las no adoptantes, mientras el empleo de perfiles senior permanece estable o crece. el mecanismo no son despidos masivos sino una desaceleración de la contratación. la puerta de entrada se cierra antes de que nadie tenga que salir.

los números de graduados confirman la compresión. según la reserva federal de nueva york, el desempleo de graduados recientes en ciencias de la computación alcanzó el 6,1% y en ingeniería informática el 7,5%, en ambos casos por encima del promedio de graduados universitarios y de ocupaciones que históricamente se consideraban menos seguras. la ironía no es menor.

del lado de la demanda, el 54% de los líderes de ingeniería encuestados por leaddev en 2025 planea contratar menos perfiles sin experiencia a largo plazo debido a la adopción de herramientas de ia para desarrollo, y el 38% reporta que estas herramientas han reducido la tutoría directa que los desarrolladores con experiencia dan a los que recién ingresan. el jetbrains state of developer ecosystem 2025, basado en 24.534 desarrolladores en 194 países, encontró que el 85% usa herramientas de ia con regularidad, que el 41% del código escrito en 2025 fue generado por ia según los propios encuestados, y que el 61% de los desarrolladores sin experiencia considera que el mercado laboral es difícil, frente al 34% de los que tienen más antigüedad.

el mecanismo económico es claro: por décadas, el modelo de la industria se sostenía sobre un ciclo de transferencia. las empresas contrataban perfiles sin experiencia, los veteranos les enseñaban, dos años después el desarrollador era productivo y el costo de formación se amortizaba en producto. ese ciclo era lo que mantenía abierto el estatuto de excepción. cuando un desarrollador senior con herramientas de inteligencia artificial puede hacer el trabajo de varios desarrolladores de 2020, la lógica financiera de contratar al perfil sin experiencia desaparece. marc benioff lo anticipó en la presentación de resultados de diciembre de 2024: salesforce observó ganancias de productividad en ingeniería de más del 30% gracias a los agentes de ia, y anunció que en 2025 no contrataría nuevos ingenieros de software.

la consecuencia inmediata es eficiencia. la consecuencia diferida es que en cinco años no hay desarrolladores senior nuevos, y en diez no hay arquitectos. si las empresas no contratan perfiles sin experiencia durante tres o cinco años, en 2031 habrá un hueco en la cantera de talento que ninguna herramienta de inteligencia artificial puede llenar, porque las competencias tácitas (entender la lógica de negocio, tomar decisiones de arquitectura con incertidumbre, gestionar deuda técnica) no se transfieren de modelo a modelo.

el patrón es viejo. la velocidad es nueva.

este no es el primer oficio que pierde su escalafón antes de perder a sus practicantes. los tipógrafos construyeron durante décadas un sistema de aprendizaje de cinco años dentro de la international typographical union. cuando llegó la composición computarizada en los años setenta y ochenta, lo primero en desaparecer no fueron los tipógrafos veteranos sino la entrada al oficio: la unión perdió la mitad de sus miembros entre 1984 y 1987. los operadores de telégrafo morse siguieron un camino similar. el primer teleimpresor comercial de 1908 fue diseñado explícitamente para eliminar la necesidad de operadores entrenados en código morse, no para desplazar a los operadores existentes de inmediato. los dibujantes técnicos con programas de aprendizaje de 6.000 horas vieron cómo el diseño asistido por computadora de los años ochenta y noventa reconvirtió el oficio, cerrando la entrada vía tablero antes de que nadie despidiera masivamente a los veteranos.

el patrón empírico es consistente: la automatización comprime primero las tareas codificables en las que los aprendices construyen pericia. las tareas de juicio, coordinación y arquitectura, las que dominan los más experimentados, resisten más tiempo. el oficio eventualmente se reconfigura, pero el intervalo entre el cierre del escalafón y su reapertura bajo una nueva forma puede durar una década. daron acemoglu y pascual restrepo documentaron en econometrica (2022) que entre el 50% y el 70% de los cambios en la estructura salarial estadounidense de las últimas cuatro décadas se explican por el deterioro relativo de grupos especializados en tareas rutinarias en industrias con automatización rápida.

lo que distingue al ciclo actual es la velocidad de difusión. jetbrains documenta adopción del 85% de herramientas de ia entre desarrolladores en menos de 24 meses, una curva que en las transiciones anteriores tomó décadas. el margen para la adaptación institucional es estructuralmente más estrecho.

las ganancias son reales. el problema es quién las captura.

la inteligencia artificial está produciendo ganancias económicas medibles, y eso es relevante para entender por qué el escalafón se cierra: las empresas no están eligiendo resignar productividad. están eligiendo capturarla de otra manera.

el pwc global ai jobs barometer 2025, basado en el análisis de casi 1.000 millones de ofertas de trabajo en seis continentes, encontró que las industrias más expuestas a la ia pasaron de un crecimiento de productividad del 7% (2018-2022) al 27% (2018-2024), con un ingreso por empleado tres veces mayor que el de las industrias menos expuestas. los empleos que requieren competencias en inteligencia artificial ofrecen una prima salarial del 56% respecto a roles equivalentes sin esas habilidades. el desarrollador que sabe orquestar sistemas de ia, evaluar resultados y diseñar arquitecturas está mejor posicionado que hace dos años.

pero las ofertas laborales totales cayeron un 11,3%, mientras las que requieren competencias en ia crecieron un 7,5%. y el stanford ai index 2025 documenta que el costo de inferencia para un modelo equivalente a gpt-3.5 cayó más de 280 veces entre noviembre de 2022 y octubre de 2024. cuando la unidad económica del trabajo cognitivo rutinario tiende a cero, el excedente no se distribuye: se concentra en quien ya tiene el capital humano para orquestar el sistema. eso es exactamente lo que cierra la escalera por abajo. no es que el negocio vaya mal. es que el negocio va bien sin necesitar la parte de abajo de la pirámide.

tres preguntas sin respuesta corporativa

el desarrollador está en ese intervalo, entre el cierre de un escalafón y la apertura del siguiente. las preguntas interesantes no son si la ia "reemplaza programadores", esa es una pregunta de titular. son estas:

¿quién absorbe el costo de formación que las empresas están externalizando? si las empresas capturan la productividad de hoy y dejan de invertir en la formación de quien será senior en 2031, ese costo no desaparece. lo pagan las universidades, los programas de formación acelerada, los individuos que se autofinancian, o eventualmente las mismas empresas cuando la cantera de talento esté seca.

¿qué hace un trabajador de software cuando el estatuto de excepción se cierra? las herramientas históricas para responder a esa pregunta no están en los manuales de carrera tecnológica sino en la economía del siglo xx: capital portable, propiedad intelectual propia, redes de cooperación entre individuos, negociación de condiciones sin asumir que la empresa devuelve la lealtad que recibe.

¿qué se pierde si el intervalo dura demasiado? un desarrollador sin escalafón no es un proletario nuevo. es algo más fragmentado: un contratista permanente con costos de capital propios y poder de negociación individual. eso ya tiene nombre en otros sectores. históricamente, funciona mal.

el día del trabajador, en software, no es para celebrar identidad ni para añorar privilegios. es para mirar con frialdad la evidencia de que el sector se está recategorizando, y preguntar, sin nostalgia y sin tremendismo, qué arreglo institucional viene después. las respuestas no van a venir de las empresas que están escribiendo el problema en sus presentaciones de resultados como "reasignación estratégica hacia la ia."

fuentes: stanford digital economy lab (brynjolfsson, chandar & chen, ago/nov 2025) · hosseini maasoum & lichtinger, ssrn 5425555 (ago 2025) · challenger, gray & christmas (informes mensuales 2025-2026) · indeed hiring lab (jul 2025, nov 2025) · pwc global ai jobs barometer 2025 · jetbrains state of developer ecosystem 2025 · leaddev engineering leadership report 2025 · peng et al., arxiv:2302.06590 · becker et al. (metr), arxiv:2507.09089 · stanford hai ai index 2025 · acemoglu & restrepo, econometrica (2022) · reserva federal de nueva york, labor market for recent college graduates (2025-2026)

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